El tiempo de
las familias

compartir el cuidado y
promover el trabajo

En 140

Inversión en el futuro, política de género, protección social e incentivos al trabajo: “El tiempo de las familias”.

La propuesta

Proponemos potenciar y flexibilizar la “licencia por nacimiento o adopción”, estableciendo una duración de 90 días para uno de los padres del niño y de 10 días, más 80 días con 50% de goce de sueldo, para el otro padre (o el mismo si se trata de padre o madre viudo/a o soltero/a). Las licencias podrían utilizarse enteras o fraccionadas cuando los padres prefieran hasta el año del niño. Segundo, proponemos que los padres/madres de niños de hasta tres años tengan el derecho a trabajar a “tiempo parcial” hasta un mínimo de cuatro horas por día. Tercero, proponemos que todos los niños de hasta tres años tengan derecho a ir a una guardería (ver "Niños Cuidados").

Además, para aliviar a las empresas y evitar la discriminación a los empleados con probabilidad perceptible de tener hijos, se eliminarán las cargas sociales de los suplentes de quienes se toman licencia. Adicionalmente, para reducir el costo fiscal del programa y equilibrar el riesgo de discriminación entre los sexos, el costo de los primeros tres meses de licencia será pagado por el Estado y el costo de los segundos tres meses de licencia, en caso de utilizarse, será pagado por el Estado y por la empresa.

 

 


 

 

¿Cuáles serán los beneficios?

Beneficiará a los padres/madres de hijos de hasta tres años, porque tendrán más tiempo y flexibilidad para cuidar a sus hijos, sin necesidad de retirarse del mercado laboral y mitigando el riesgo de ser discriminados en el mercado laboral por su probabilidad de tener hijos.

Beneficiará a las mujeres, porque equilibrará el riesgo de ser discriminadas por su probabilidad de tener hijos.

Beneficiará a los niños de hasta tres años, que podrán recibir más atención de sus padres, esencial para su desarrollo cerebral (ver "Niños Cuidados").

Será bueno para la economía, porque incentivará un mayor retorno al mercado laboral por parte de las mujeres que tienen hijos, como sucede, por ejemplo, en Alemania.

Será prácticamente neutro o beneficioso para las empresas: por un lado tendrán el riesgo de pagar, cuando los padres optan por ella, un 25% de la segunda licencia por nacimiento o adopción; por otro lado, no tendrán que pagar las cargas sociales correspondientes a las suplencias de todas estas licencias. Según cuántas familias opten por la segunda licencia, a las empresas podrá hasta convenirles que sus empleados tengan hijos.

El costo fiscal será, como máximo, del orden del 0,04% del PIB para cubrir las nuevas licencias, y de 0,01% del PIB para cubrir las exenciones a las cargas sociales de los suplentes.

 

Datos

Las mujeres en Argentina dedican, en promedio, 5,5 horas por día al cuidado de sus hijos, mientras que los hombres dedican, en promedio, 2,7 horas por día a cuidarlos. Además, cuando hay niños menores de seis años en el hogar, las mujeres dedican 9,3 horas por día a cuidarlos (9,8 si hay dos o más niños), mientras que los hombres les dedican 4,5 horas por día (Encuesta de Uso del Tiempo, 2013).

En varios países desarrollados, el hecho de que un padre se tome licencia por paternidad está asociado a un mayor bienestar de las madres (Reino Unido), menores tasas de ausentismo por enfermedad entre las madres (Noruega), y menor incidencia de depresión en las madres (Francia). En Suecia, los ingresos futuros de las mujeres aumentan 7% en promedio por cada mes de licencia por paternidad que se toma su marido (Centro del Trabajo y la Familia de Boston College, 2014).

En Gran Buenos Aires, los hombres se toman, en promedio, sólo 4,4 días por el nacimiento de un hijo. El 56% de los hombres considera que el tiempo de la licencia por paternidad es insuficiente (ELA, 2012).

En una encuesta a hombres de Estados Unidos, 75% indicó que preferiría tomarse la licencia cuando más la necesitaran después del nacimiento de su hijo. El 43% consideró que sería justo tener tanto tiempo para estar con su hijo como la madre (excluyendo el tiempo que la madre necesita para recuperarse del parto). El 79% dijo que tener horas flexibles era importante o extremadamente importante para ellos.

 

Preguntas frecuentes

 

¿Por qué este programa es innovador?

Da mucha flexibilidad y libertad a las familias, no discrimina por sexo u orientación sexual, equilibra parcialmente los derechos entre los dos padres, promueve el involucramiento de los hombres en el cuidado de sus hijos y combina inteligentemente la protección social con los incentivos al trabajo.

 

¿Qué diferencia hay con los otros proyectos de ley en discusión en el Congreso?

En general estos proyectos son más rígidos: no le dan tanta flexibilidad a las familias, no equilibran el riesgo de discriminación entre los sexos ni promueven significativamente un mayor involucramiento de los hombres en el cuidado de sus hijos. Algunos proyectos son regresivos con respecto al cuidado de los niños en guarderías, previéndolo sólo para los empleados de empresas grandes.

 

¿Por qué no dejar que las familias elijan quién toma los seis meses de licencia?

Si las familias pudieran elegir, las mujeres serían casi siempre las que se toman toda la  licencia. En Japón, por ejemplo, donde cualquiera de los dos padres puede tomarse la licencia, solo el 2% de los hombres elegibles la tomaron en 2012. Dividiendo las licencias entre los padres del niño se equilibran parcialmente los derechos entre los dos padres, se mitiga el riesgo de discriminación entre los sexos y se promueve un mayor involucramiento de los hombres en el cuidado de sus hijos.

 

¿No es mucho el 50% de goce de sueldo?

No, es prácticamente un mínimo. Una encuesta de Estados Unidos muestra que la mayoría de los padres es renuente a tomar una licencia por paternidad que no compensa por lo menos 70% de su sueldo, y 40% es renuente a tomarla si no compensa 100% del sueldo.

 

¿Qué hacen otros países?

En Suecia cada pareja tiene 480 días de licencia, de los cuales 60 son sí o sí para cada padre, pero los restantes 360 se pueden repartir como prefieran. El padre que resigna licencia tiene que firmar un consentimiento y el Gobierno da a las familias un incentivo económico si los hombres se toman más de sus 60 días intransferibles. 

En Japón, las parejas pueden tomarse 12 meses de “licencia por cuidado de niño”, que se pueden dividir como prefieran, y tienen 14 meses si el padre toma al menos dos de esos meses. El Gobierno paga los seis primeros meses con 2/3 de goce de sueldo y el resto de los meses con 50% de goce de sueldo.

En Islandia los padres tienen tres meses de licencia por paternidad cobrando 80% del sueldo. Le siguen tres meses que se pueden tomar el padre o la madre cobrando el mismo porcentaje.