Juntos en
blanco

Sanar la fractura de
la informalidad

En 140

Hay que unir a los argentinos en la dignidad de un trabajo formal. Programa “Juntos en Blanco”.

La propuesta

La convivencia de dos situaciones laborales, una formal y una informal, es una de las principales fracturas de la sociedad argentina. Para unir a los argentinos en la dignidad de un trabajo formal, proponemos premiar la contratación formal de grupos vulnerables a la precarización.

El Estado dará descuentos de hasta 100% a los aportes y contribuciones a la seguridad social según las vulnerabilidades del empleado, no según las características del empleador. Todos los aportes y contribuciones tendrán una escala de descuento según las características del trabajador; por ejemplo, si no tiene trabajo o tiene trabajo informal, si es mayor de 55, si busca su primer empleo, o si ha estado mucho tiempo desempleado, llegando a un descuento de 100% tras dos años de desempleo. Para incentivar el trabajo, podrá extenderse a beneficiarios de planes sociales, que podrán seguir cobrando un porcentaje de su plan por un periodo de tiempo. 

Los descuentos serán muy fáciles de calcular online. Se aplicarán sobre los nuevos empleos de cada empresa, de manera que la propuesta es de costo fiscal cero en el corto plazo. Con el paso del tiempo, además, se retirarán gradualmente los descuentos, de manera que el programa podrá incluso redundar en mayores aportes y contribuciones a la seguridad social en el mediano plazo. 

 

 


 

¿A quién beneficiará?

Beneficiará sobre todo a las personas que no tienen trabajo o no tienen trabajo formal.

Beneficiará a las empresas, que podrán regularizar su situación y reducir riesgos de juicios laborales.

Beneficiará a los sindicatos, que podrán tener más afiliados.

Beneficiará a los usuarios del sistema judicial, al reducir la incidencia de juicios laborales.

Beneficiará al sistema de seguridad social, porque con el tiempo resultará en ahorros en términos de planes sociales y mayores aportes y contribuciones de trabajadores antes fuera del sistema. 

 

Algunos datos

El trabajo informal viola el artículo 14bis de la Constitución Nacional. Es por lo tanto una desprotección inaceptable para muchas personas que sufren salarios inferiores al mínimo, horas de trabajo extensas, desempleo sin compensación, y accidentes de trabajo sin protección; y que no pueden acceder a vacaciones, licencias por maternidad, seguro de salud o jubilación.

Si bien la proporción de trabajo informal se redujo en los años iniciales de recuperación económica tras la crisis de 2001, pronto se estancó en una cifra cercana al 40% de la fuerza laboral.

El empleo registrado ha estado completamente estancado desde que CFK asumió su segundo mandato. La tasa de empleo (formal e informal) está casi en el mismo nivel que en 2005 (41,3%).  

Según los últimos datos censales (2010, OIT, 2013) la informalidad laboral es del 44%, afectando al:

  1. 38% de los trabajadores asalariados (73,5% del total de los ocupados)
  2. 58% de los trabajadores independientes (patrones y cuentapropistas, quienes representan el 24,7% de los ocupados)
  3. 100% de los trabajadores familiares sin remuneración

Según datos de 2012, los trabajadores más vulnerables a la precarización son los que tienen poca antigüedad en el empleo, con primario incompleto (64%) y edad entre 14 y 24 años (60%). El 39,4% de los asalariados informales cobra menos del salario mínimo.

“Las cargas sociales deben ser pagadas por todos los trabajadores, independientemente de su nivel de salario, y con alícuotas fijas y mucho más elevadas que las del impuesto a las ganancias. Las cargas sociales con destino a ANSES y PAMI ascienden al 30% del salario, a lo que se debe sumar 9% con destino a la obra social, aproximadamente 3% a la ART y entre 3% y 5% con destino a los sindicatos. De esta forma, las alícuotas que deben pagar todos los trabajadores para estar “en blanco” ascienden a 45% - 50% del salario.” Jorge Colina, IDESA

 

Preguntas frecuentes

 

¿Por qué es novedosa la propuesta?

El incentivo depende de las características del empleado, no de las características del empleador.

 

¿Hay programas parecidos en Argentina?

Sí, el Programa Primer Paso, de la Provincia de Córdoba, es un subsidio que incentiva la contratación de jóvenes que todavía no tuvieron su primer empleo. Una evaluación de la Corporación Andina de Fomento (Berniell, 2015) encontró efectos muy positivos, especialmente para los chicos de menor nivel socioeconómico.

 

¿Qué pasa con los trabajadores informales cuentapropistas?

Esta propuesta podría beneficiar también a esos trabajadores informales, y sería bueno para ellos y para el país si se incorporaran al sector privado formal como asalariados (CAF, 2013).

 

¿Qué pasaría si a los 10 años de entrar en el programa la persona ya está en edad de jubilarse, pero debe 20 años de aportes?

La persona podría entrar en una moratoria previsional, como actualmente. Pero además creemos que la asignación universal para la tercera edad debe ser un derecho no sujeto a moratorias.

 

Críticas y contraargumentos

 

1. Es difícil de implementar

No. Se puede calcular fácilmente armando una escala de descuentos.

 

2. El costo fiscal no es necesariamente cero: si las empresas iban a contratar de todos modos, y ahora lo hacen pagando menos contribuciones, el Estado pierde esos ingresos.

Si ese fuera el caso, sí. Pero dado que el paso de la informalidad a la formalidad es infrecuente, es más probable que el Estado salga ganando, gracias a los trabajadores que se suman al sector formal y con el tiempo empiezan a contribuir, y a potenciales ahorros en planes sociales. 

 

3. Se viola el principio de igualdad ante la ley, discriminando contra los trabajadores que están en blanco.

No. Se corrige una discriminación. De hecho a veces el principio de equidad exige tratar de manera distinta a quienes están en situación distinta, y se viola cuando se trata de la misma manera a personas que están en muy distinta situación. Además, si un trabajador formal perdiera su empleo, automáticamente se podría beneficiar del programa.

 

4. Bajar impuestos es pro-empresas/anti-trabajador, de derecha.

A veces sí, pero esta propuesta no. Esta propuesta es pro-trabajador, pro-empresas, pro-sindicatos y pro-Estado. Es un ejemplo de cómo se pueden superar falsas dicotomías y unir a los argentinos en torno a políticas inteligentes que nos benefician a todos.