Producir tiene
premio

Impuestos progresivos para las
pequeñas y medianas empresas

En 140

No puede ser que una empresa chica pague los mismos impuestos que una empresa grande. Programa #ProducirTienePremio

La propuesta

Proponemos establecer un sistema de impuesto a las ganancias de las empresas progresivo e integrado con otras fuentes de ingresos que puedan tener los emprendedores y pequeños empresarios. Actualmente existe una evidente distorsión entre los trabajadores de altos ingresos y los pequeños empresarios: mientras que los trabajadores que ganan más de 15 mil pesos por mes pagan una tasa progresiva del impuesto a las ganancias, los pequeños empresarios tienen que enfrentar la tasa única del 35%, a lo que se suma una recarga a los dividendos distribuidos que puede llevar la tasa efectiva a 41,5%. Esto desalienta la formalización de las empresas y la contratación de empleo en blanco.

Proponemos un impuesto general al ingreso que integre los ingresos de diversas fuentes, incluidos los de altos salarios, honorarios, ganancias empresarias y rentas. Proponemos una nueva escala progresiva para este impuesto general a los ingresos (lo que para los trabajadores en relación de dependencia implicará una reducción) y un ajuste automático de las escalas a la tasa de inflación. A su vez, la tasa máxima del impuesto a los ingresos se aumentará a partir de ingresos muy altos para ponerla en línea con la de otros países y para que, junto con la aplicación del impuesto sobre las rentas financieras, financie la reforma. Sumado al programa “Juntos en Blanco”, “Producir tiene premio” provocará un aumento significativo de la rentabilidad y de los incentivos para las empresas a formalizarse y a contratar empleados en blanco.

 


 

Fundamentos

Las empresas micro (hasta 10 trabajadores), pequeñas (hasta 50) y medianas (hasta 200) producen más de la mitad del valor agregado nacional y generan más de dos terceras partes del empleo privado. Su importancia excede esos valores si se tiene en cuenta la cantidad de pequeños y medianos empresarios que obtienen de su PYME su principal fuente de ingreso: hay casi un millón de MiPYMES. Estos emprendedores y emprendedoras son activos en todos los sectores económicos, desde la agricultura hasta los servicios más sofisticados, pasando por el comercio, la actividad industrial, el transporte, el turismo y un largo etcétera.

Las PYMES enfrentan diversas desventajas. Enfrentan mayores riesgos y por lo tanto tienen menos acceso a créditos. En general, un contexto de mejora del crédito tiende a afectarlas más que proporcionalmente: puede ser la diferencia entre sobrevivir y no hacerlo. En un gobierno de cambio, la mejora del crédito tendrá un impacto muy favorable en el mundo PYME.

Sin embargo, no basta con la mejora general de la economía. Se necesita un shock de rentabilidad en las pequeñas y medianas empresas que despierte la producción, el empleo y la inversión. Además, hay un tema obvio de justicia: ¿por qué un emprendedor PYME de ingresos medios tiene que pagar 35% de sus ingresos netos, un trabajador del mismo ingreso un poco menos (aunque cada vez más cerca) y un rentista con el mismo nivel de vida absolutamente nada?

Hoy es muy difícil emprender con todas las de la ley en la Argentina. Una PYME enfrenta altos costos impositivos, especialmente en impuestos al trabajo y a las ganancias, además de los problemas financieros generados por el IVA, el no ajuste por inflación (que grava como ganancias una brecha contable ficticia), el impuesto al cheque y una multitud de tasas provinciales o municipales. El esquema de monotributo puede servir para algunas de ellas, pero sus montos quedaron desactualizados y no discriminan por la verdadera medida del éxito empresarial: las ganancias.

 

Cómo es ahora

Los intereses de caja de ahorro y plazo fijo están exentos del Impuesto a las Ganancias (Ley del Impuesto a las Ganancias, Art. 20).

Las empresas, en cambio, pagan 35% por las ganancias netas. Y desde una reforma reciente también hay un impuesto de 10% sobre los dividendos que distribuyen.

Mientras tanto, las personas físicas pagan un tasa progresiva de acuerdo a una escala, pero además tienen deducciones que afectan lo que pagan efectivamente. Este es un cálculo aproximado de las tasas efectivas del impuesto, una vez consideradas las deducciones, para una persona soltera y sin dependientes:

 Fuente: Elaboración propia.

Esta escala efectiva es poco inteligente, porque se llega demasiado rápido a una tasa marginal de 35% (por comparación, en la letra de la ley recién se pagaba esa tasa con sueldos de lo que hoy serían 180 mil pesos mensuales). Además, la maraña de deducciones para sueldos brutos entre 15 mil y 25 mil pesos hace que existan discontinuidades muy fuertes en algunos tramos.

 

Cómo sería

Se pagaría un impuesto a los ingresos independiente de la fuente: ganancias del trabajo, ganacias de empresas, y renta financiera, con una escala progresiva en todos los casos.

Escala propuesta:

 

 

¿Cómo es en otros países?

Argentina tiene la tasa del impuesto a las Ganancias de las empresas más alta del mundo después de los Emiratos Árabes Unidos (55%) y los Estados Unidos (40%, contando impuestos de gobiernos subnacionales). Pero tanto Emiratos Árbaes Unidos como Estados Unidos tienen distintos tramos del impuesto a las Ganancias de las Empresas.

En cambio, Argentina tiene espacio para aumentar levemente la tasa máxima del impuesto a las ganancias de las personas, es decir, la tasa que se paga en el margen, para hacerlo aún más progresivo,como es el caso en muchos otros países. Por ejemplo, Chile, con un nivel de desarrollo similar al de Argentina, tiene una tasa máxima del impuesto a las ganancias de las personas de 40%.

 

¿Hay espacio para recaudar más impuesto a las Ganancias?

Sí, en Argentina se recauda muy poco con el impuesto a las Ganancias tal como está concebido: solo un quinto de la recaudación total del Gobierno Federal y poco más del 5% del PIB. Es una pena que se recaude tan poco con uno de los impuestos menos distorsivos y más progresivos. Hacer más progresiva la escala del impuesto tanto para las personas como para las empresas y eliminar la exención del impuesto para la renta financieracontribuirán a que el sistema impositivo se apoye en mayor medida en este impuesto. Junto con otras medidas anti-evasión, como las del programa “El Dinero Del Futuro”, esta propuesta contribuirá a potenciar nuestro sistema impositivo, la fuente de financiamiento de nuestro desarrollo.