Medioambiente

La propuesta

 

Por un lado, la Argentina que tiene una matriz energética muy limitada y nunca se dedicó a invertir en energía renovable. Y, por el otro, la sociedad está acostumbrada a la matriz energética tradicional y todavía no hay un debate profundo sobre este tema.

El trabajo por hacer es simultáneo en dos niveles: el individual, el del ciudadano que debe tomar conciencia y cambiar hábitos guiado por el Estado y con su ayuda; y el de la política, que tiene que hacer cumplir la Constitución y desarrollar legislación y controles acordes con los tiempos actuales con un gran sentido de responsabilidad.

 


 

 

Desarrollo sostenible y verde

Desarrollo sostenible es “la satisfacción de las necesidades actuales de las personas, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las suyas”. Así lo define el informe Brundtland, presentado en 1987 por la Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo de las Naciones Unidas.

En nuestro país, el manejo que se hace de los residuos domiciliarios se limita casi exclusivamente a su disposición final en depósitos a cielo abierto y, en ciertos casos, a rellenos sanitarios, que, aunque son una alternativa más aceptable y racional, resultan insuficientes y no convenientes, tanto económica como ambientalmente.

Sólo los calefones en piloto consumen en el país 0,5 m3 por día; la Argentina hay unos 6.000.000 de calefones, estamos hablando de 3.000.000 m3 por día. La importación de esa cantidad de gas le cuesta al país 1,5 millones de dólares por día, es decir, unos 500 millones de dólares al año.

Se estima que en la Argentina se generan 200.000 toneladas de PET anuales, más de 500 por día. Consumimos más de 500.000 botellas por hora, es decir que en 2 horas se consumió 1.000.000 de botellas PET, y en un solo día, 12.000.000, lo que equivale, en volumen, a un edificio de 57 pisos y 100 m2 de superficie.

El reciclado de envases PET tiene un importante impacto en la reducción de gases de efecto invernadero, contribuyendo eficazmente a la desaceleración del calentamiento global y del cambio climático. Además, reciclar envases PET implica retirar de las calles, los ríos, los basurales, etc., cerca de 400.000 botellas, con el consiguiente impacto en la limpieza de nuestro ambiente y en los costos de recolección y disposición final de los residuos. El reciclaje genera empleo, tanto en las recicladoras como en la recolección, y permite la disminución de las importaciones de insumos para fabricar PET virgen, principalmente petroquímicos.

Según estimaciones de organismos internacionales y empresas privadas, entre ellas YPF, la Argentina contaría con recursos técnicamente recuperables de 27.000 millones de barriles de shale oil y de 802 tcf —trillones de pies cúbicos— (22.710 millones de metros cúbicos) de shale gas. Es importante saber que esto constituye solo una estimación del recurso disponible, que no necesariamente implica que esos hidrocarburos estén en condiciones de ser económicamente recuperables.

Respecto del manejo del agua en las explotaciones no convencionales, son dos los temas que generan más controversia: uno es el volumen de agua necesario para inyectar en los pozos; el otro se refiere a la composición, recuperación, tratamiento, disposición y/o reutilización del fluido de retorno, conocido como flowback. Actualmente, no existe al respecto regulación específica ambiental a nivel nacional. Se necesitan cambios legales, institucionales y regulatorios que establezcan en todo el país una base regulatoria homogénea en materia ambiental. Por eso promovemos la sanción de una ley Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la Exploración y Explotación de Hidrocarburos No Convencionales.

Los presupuestos mínimos en materia ambiental son normas que conceden una tutela común para todo el territorio nacional. Se establece un “piso” de condiciones necesarias para asegurar la protección ambiental, que garantiza en todo el territorio el cumplimiento de requisitos mínimos, por sobre los cuales las autoridades provinciales y locales pueden erigir legislación y regulación más exigente de acuerdo con sus necesidades y situaciones particulares.

El agua de retorno es uno de temas de mayor relevancia respecto de las normas de cuidado ambiental de la industria de los yacimientos no convencionales. Una vez tratada, se reutiliza o se acumula en pozos sumideros de características muy específicas. El flowback vuelve en de un 20% a un 40% a la superficie, acompañado por elementos de la formación y aditivos químicos y arenas del fracking; contiene principalmente sales de sodio y calcio, bario, estroncio, hierro, petróleo, tensioactivos y otros componentes muy específicos de la actividad.

Toma de conciencia, acciones individuales, educación, acciones colectivas, políticas, legislación, responsabilidad empresarial y control: todos estos puntos son esenciales para garantizar la salud del planeta.

 

Nuestra propuesta ambiental

Proponemos:

·         Construir un pacto ambiental con cinco puntos básicos para la próxima década:

  1. Alcanzar 15% del total de nuestra producción de energía de origen renovable.
  2. Eliminar la totalidad de los basurales a cielo abierto.
  3. Como hicimos con los bosques, mapear y proteger los humedales.
  4. Estimular métodos de construcción que contribuyan al ahorro de energía.
  5. Estimular los medios de transporte público compatibles con el medioambiente.

 ·     Propiciar el uso de energía solar, declarando de interés nacional la fabricación, investigación y desarrollo tecnológico.

·       Reemplazar los sistemas de encendido de los calefones por sistemas eléctricos y eficientes para evitar el consumo pasivo de gas mientras el calefón está en piloto y, así, mitigar el cambio climático y ahorrar un recurso natural no renovable.

·       Establecer el reciclado de botellas PET (politereftalato de etileno). Una gestión racional de estos envases PET, posconsumo, puede transformar la mayor parte de ellos en recursos, reinsertándolos en la economía del mercado.

·     Sancionar una ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental para la Exploración y Explotación de Hidrocarburos No Convencionales. Una reglamentación que proteja al ambiente sin cerrar puertas a la generación de empleo y recursos fiscales para el desarrollo económico sostenible, generando previsibilidad, certezas y reglas claras. Con el objetivo de preservar las napas de agua de la contaminación con el fluido de retorno, la ley prevé que la autoridad de aplicación determine los requisitos mínimos para la composición, las características físicas y la profundidad relativa a las napas de agua potable para la cementación y el encamisado de pozos no convencionales. Sobre este aspecto el proyecto establece límites infranqueables a algunas prácticas de la industria petrolera, estándares de operación que minimicen los riesgos y prohibiciones donde sean estas necesarias. Además de un estudio de impacto ambiental, el proyecto establece la obligatoriedad de realizar auditorías ambientales que contemplen, adicionalmente a los volúmenes, la integridad de los medios de almacenamiento del agua de retorno. Se regula el tratamiento de las aguas de retorno para su reutilización y/o disposición encuadrándolas, en caso de que corresponda, como residuos peligrosos. Por supuesto, se prohíbe su vertido y el almacenamiento a cielo abierto.

·       Crear una comisión integrada por representantes de las provincias hidrocarburíferas, del Poder Ejecutivo Nacional (Secretaría de Energía y Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación), organizaciones no gubernamentales vinculadas al sector energético, organizaciones no gubernamentales ambientalistas, asociaciones empresarias del sector energético, sindicatos petroleros y académicos investigadores de la temática. El objetivo de la comisión es crear un ámbito de debate con el fin de realizar recomendaciones a los cuerpos gubernamentales correspondientes sobre la adecuación y/o la actualización y/o la introducción de nueva normativa respecto de la actividad hidrocarburífera no convencional.